Yo soy…

Te ayudo a mejorar tu relación con la comida. (2)

Lo que vas a leer a continuación es mi historia, empecé a contarla en julio de 2013. En 2015 superé por completo y sin ayuda mi trastorno por atracón y ahora ayudo a otras personas a mejorar su vida y sus problemas con la alimentación mediante procesos de coaching, presenciales o por Skype en www.yolandacambra.com. Lo que leerás a continuación, es mi historia escrita desde 2013 y tienes un resumen del proceso en mi blog y e día a día en mi página de Facebook o en mi cuenta de Instagram.
¡Ánimo, que de esta se sale, te lo aseguro!

Me llamo Yolanda, vivo en Zaragoza (España), tengo 44 años y soy comedora compulsiva. Estoy gorda. Siempre lo he estado. Y me gusta usar el término sin paliativos. No veo por qué he de decir rellenita, regordeta, entrada en carnes, o utilizar otros eufemismos. No hay palabra ofensiva si no se usa en un tono despectivo. Así pues, yo estoy gorda y no gordita, al igual que a los negros no les llamo negritos. Ellos me llaman blanca y yo no me molesto. Si me llamasen blanquita me sentiría como la cabra de Heidi.

He estado más gorda que ahora y también menos. Hace tres años seguí una dieta de proteínas, respaldada por médico, y bajé 45 kilos en 9 meses. Pasé de 108 a 63 kilos… increíble! No sé de dónde saqué la fuerza de voluntad para hacerlo. Ahora, analizando, comencé la dieta justo antes de mi divorcio, trámite liberador en mi caso, que me devolvió el control sobre mi vida. Me sentía libre y fuerte, podía con todo, hasta con una dieta de lechuga y batidos de proteínas, así estuve más de 4 meses, sin comer fruta, ni carne, ni pescado, ni huevos, ni lácteos… sólo lechuga y batidos de farmacia. El primer día que comí un filete de solomillo casi tengo un orgasmo! El lunes pasado pesaba 84.3 kilos. Mi peso más alto desde que acabé la dieta.

2013_05_19 015

Soy comedora compulsiva desde que alcanzo a recordar. Uno de los pocos recuerdos de mi infancia es sisarle a mi madre dinero cuando me mandaba a comprar, para pagarme una palmera de chocolate y engullirla a toda prisa en el ascensor mientras regresaba a casa. Rondaría los doce años.

A mí y a mis hermanas nos educaron para no dejar nada en el plato. Y con 44 años sigo haciéndolo. Me di cuenta de lo perjudicial que esto era un día comiendo en casa de mi hermana. Pedí que me sirviese dos trozos de pollo, pero sólo pude comerme uno porque había comido mucho de primeros platos y quería reservarme para el postre. Y, sobre todo, porque los comedores compulsivos cuidamos las formas y nos moderamos mucho en público. Incapaz de tirar aquel trozo de pollo, le pedí a mi hermana que me lo envolviese en papel de aluminio para llevármelo a mi casa. Ella me dijo “¿Te das cuenta de lo que estás haciendo?”

He pasado toda mi vida haciendo dietas que no han servido de nada. Como yo suelo decir “Me paso quince días de mi vida a dieta y otros quince recuperando todo lo que he perdido” Y así es. Paso semanas con extenuantes dietas de proteínas y otras de ingesta compulsiva. Cuando alguien me ofrece algún alimento y lo rechazo alegando que estoy a dieta, supongo que deben de pensar que soy imbécil “Esta mujer siempre está a dieta y siempre está igual de gorda”. Subo y bajo sin parar. Horrible. El estrés al que someto al cuerpo es tan grande que, en varias ocasiones, un atracón ha hecho que se me adelantase la regla muchos días.

Yo odio cocinar, al igual que el resto de tareas de la casa. Practico dos tipos de ingesta compulsiva (Dios, lo digo como si hiciese tenis y equitación). Para ninguno de los dos cocino. Siempre tomo alimentos que no necesiten preparación:

1) El “No parar”: Si estoy en casa, no paro de comer desde que me levanto hasta que me acuesto. Mezclo dulce con salado, es un picoteo continuo. Nunca llego a sentir hambre porque no doy lugar, como antes de que aparezca. Es más, siento malestar, pero sigo comiendo. La sensación de empacho por haber comido mucho dulce se pasa comiendo algo salado.

Cuando hago esto, no suelo comerlo en la cocina, sino que es un ir y venir sin parar desde la cocina hasta donde esté, en el ordenador, o en el cuarto doblando ropa, corrigiendo los deberes de los niños… A veces me lleno bien la boca para evitar viajes. Pero, en cuanto la vacío, no me da pereza volver.

2) El atracón: Normalmente sucede en periodo de dieta, donde llevo mucho tiempo privándome de hidratos de carbono. Los hidratos son la principal fuente de energía del cuerpo, por lo que nuestro organismo los demanda cuando no los recibe. Y esa necesidad es real, como la de la nicotina o el alcohol.

Los comedores compulsivos sabemos que existen “alimentos detonadores” que son diferentes para cada persona y que hay que evitar porque, una vez que los pruebas, van seguidos de una pérdida de control absoluta, del mismo modo que un alcohólico no puede dejar a medias una jarra de cerveza, ni un fumador dar sólo unas caladas a un cigarro.

Mis alimentos detonadores son la bollería y la leche. Me sirvo un vaso de leche fría, con cacao soluble y aspartamo (sigo a dieta, jajaja) y me lo bebo de un trago. Y tengo la sensación de no haber bebido en tres días y necesitar más. E, inmediatamente, me sirvo otro vaso. Y, ahora sí, empiezo a mojar lo que tenga por casa: galletas, bizcochos, magdalenas, sobaos… He llegado a beber varios vasos seguidos de leche con paquetes enteros de galletas rellenas de chocolate tipo Príncipe. Si las galletas no son dobles, junto dos y las mojo a la vez, para comer más rápido.

Me sorprendo a mí misma comiendo cosas que ni me gustan, como galletas Oreo, pan de leche, o cookies. La cuestión es meter algo dulce a la boca.

Otra cosa que he observado es que mis atracones siempre son de pie. Me pongo en la encimera de la cocina, sin sentarme, de principio a fin.

En ambos casos, la sensación de pérdida de control es devastadora. Cuando estoy a dieta, intento calmar la ansiedad comiendo más cantidad de los alimentos permitidos. Pero es inútil. Si tengo mucha ansiedad no pasarán más de dos días sin que me haya lanzado a por los dulces. Empiezo partiendo media galleta. Dejo media en el paquete, y cierro la puerta del armario con satisfacción, mientras mordisqueo la otra media envuelta en una falsa sensación de autocontrol. ¿Cuánto podré aguantar para volver a por la otra mitad? ¿Cinco minutos… diez en el mejor de los casos y haciendo acopio de toda mi fuerza de voluntad? A esa galleta le seguirá irremediablemente otra, y otra, y otra… hasta terminar el paquete. Y puedo dar gracias si consigo detenerme ahí, que no es lo habitual.

Entras en una espiral de la que no puedes salir. Eres el hamster dentro de su rueda. La comida dispara tu sentimiento de culpa y angustia. Y esto, a su vez, te lleva a seguir comiendo. Te sientes como una marioneta y alguien maneja tus hilos. Ya no eres tú.

Lo peor de todo es que, según vas comiendo, te das cuenta de que nada ha cambiado. Tu ansiedad no ha disminuido. No hay satisfacción, sino al contrario. No has disfrutado de nada de lo que has comido.

Utilizo los dulces como compensación y premio. Me compro dulces para ir afrontando un largo y día duro de trabajo, después de finalizarlo, para “animarme”… Jamás compro chuches, curiosamente no me gustan. Lo mío es la bollería. Suelo comprar bandejas de napolitanas de chocolate. Vienen tres y pienso “Una para mí y las otras dos para los niños” Te puedes imaginar que no solo no llega ninguna a casa, sino que caen las tres del tirón, una detrás de otra. A la pérdida de control, súmale el sentirte la peor madre del mundo por comerte algo que has comprado para tus hijos.

Ellos ya lo saben “Mamá, cuando te enfadas con nosotros, te vas a la cocina”. Ellos ya me han visto invitarlos a comer de kebab y aguantar estoicamente con mi CocaCola zero sin probar bocado porque estoy a dieta, y llegar a casa y meterme tres vasos de leche fría con galletas.

Puedes pensar que sería más fácil evitando tener en casa estos alimentos. Cierto. Pero tengo dos hijos preadolescentes sin ningún problema alimenticio y he de comprar estas cosas para ellos. Los dulces que más me provocan ya he dejado de comprarlos. Algunos eran los preferidos de mis hijos, pero les he explicado que si están en casa no puedo controlarme. Y lo han entendido. Como estoy divorciada, siempre tienen la posibilidad de tomar estas cosas en casa de su padre.

Hay comedores compulsivos que después vomitan, son las bulímicas que todos conocemos, pero otros no lo hacemos (yo no lo consigo, no es por falta de ganas) y todas estas calorías se transforman en un aumento desorbitado de peso.

Hay algo que hago siempre mal, aún cuando como bien. Y es que casi nunca me siento a la mesa para comer. Normalmente, meto un bocado a la boca y me voy a doblar una camiseta, meto otro y doy vuelta a lo del microondas, meto otro y enciendo el ordenador… Al final, parece que mi cuerpo no se entera ni de cuanto ni de qué come realmente.

Una de mis comidas bien hechas cuando estoy a dieta es una bola de mozarella light y un paquete de cuatro lonchas de jamón de york. Lo normal es que, sin sentarme, escurra la mozarella y la pinche con un tenedor y la vaya comiendo a mordiscos, en plan troglodita, alternándola con el york. Los días que me siento chef de nouvelle cuisine, troceo la mozarella y la meto en las lonchas de york formando rollitos que como con la mano y directamente del paquete, naturalmente.

El otro día, mi pareja me obligó a comerme los rollitos en plato, con cubiertos y sentada. ¡Toda una experiencia!

Me ha llevado años conocer que la ingesta compulsiva de alimentos no es glotonería ni gula, sino un trastorno alimenticio, una psicopatología y, por lo tanto, una enfermedad. Por fin he entendido que he de hacer un gran trabajo interno, sin el cual ninguna dieta me va a dar resultados.

“No soy culpable de mi adicción, pero sí responsable de mi recuperación”.

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48 comentarios en “Yo soy…

  1. al leer esto es como si me estuviera mirando a un espejo y contara mi historia, todas mis ansiedades y frustraciones y mi falta de autoestima estan respaldadas, acompañadas y hasta justificadas por mis comilonas…….Dios que horror y yo pienso que nunca saldre de esto

  2. No sabes lo que te agradezco el blog, los videos y todo. No se si el ser comedora compulsiva te lo tienen que diagnosticar, pero es que a mi me pasa cada cosa que has descrito desde que era bien pequeña. Últimamente estoy muy baja de ánimo y es cuando peor me pongo y cuanto más como. Hay días que me levanto y estoy comiendo cualquier cosa hasta que me acuesto. Como hasta sentirme llena y fatal. Necesito ayuda pero no se por donde empezar, ni cómo hacerlo.

  3. Hola
    Acabo de descubrirte y me he leído y he escuchado todo lo que has escrito y me he sentido tan identificada contigo, parece que estaba leyendo mi vida. Muchas gracias por tu testimonio, te sigo y aunque yo se que esta enfermedad es incurable, por lo menos me consuela el saber que lo que me pasa a mi no es tan raro y que tiene un nombre. Un abrazo

  4. Ay, que ilusión me ha hecho verte y escuchar tu voz!!! Hace un mes o así que te sigo en instagram, y no sabía que tenías blog!!!! Acabo de leer todo sobre tí, y me he visto totalmente reflejada… Yo soy igual! Y nunca me había parado a pensar en que fuera una adicción o una enfermedad… y totalmente…. Creo que leer todo esto me puede ayudar a superar el problema!! Como tú dices, es un gran paso reconocer que soy una comedora compulsiva…

    Sólo me queda ya decirte que eres preciosa, que tienes unos ojazos y que estás guapísima!! Y para nada te veo gorda, creo que te lo has tomado tan en serio que estás muy bien… ánimo guapa!!!! Podemos!!!!

  5. Hola, he llegado a esta web por casualidad. Me ha llamado la atención y he visto tu vídeo. Me encanta tu actitud, tu manera de dar la cara. Con honestidad y ganas de ayudar a los demás. Tienes toda mi admiración. Un abrazo!!

  6. Esta mañana me he levantado y he seguido mi ritual de cada día, ir a la cocina y hacerme un buen cafe. A continuación, por el momento en que me encuentro de mi vida y la edad que tengo, 18, me he puesto a estudiar para los exámenes de primero de carrera. Al rato no he podido evitar levantarme a desayunar sin hambre y como anoche antes de acostarme me atiborre a palitos de cangrejo, hoy he decidido desayunar puré que tenia en la nevera, dos latas de atún y dos yogures pero tengo la sensación de querer seguir comiendo. no sabia que este trastorno existía hasta ahora en que he encontrado tu blog gracias a instagram.

    mi historia empezó hace 3 o 4 años cuando al cambiarme de colegio llegaba con mucha ansiedad a casa i comía leche con cereales sin poder parar y como la leche era desnatada i los cereales integrales creía q no pasaba nada hasta q me di cuenta que aumente considerablemente mi peso. mido 1,63 i pesaba 60 kg, no es algo exagerado pero yo me veía gorda comparada con otras chicas d clase. entre una de estas chicas había una q estaba muy delgada pq sufría anorexia y bulimia, motivo que le hizo estar ingresada un año.
    decidí ponerme a dieta i bajar esos 5 kilos que me sobraban y alguna vez cuando llegaba con mucha ansiedad no podía evitar comerme mi leche con cereales. solución? hacer lo que hacia mi amiga, vomitar. solo lo hacia alguna vez y me di cuenta q así n iba bien por lo que conseguí pararlo.
    al año siguiente había conseguido bajar esos 5 kilos i me apunte al gimnasio con unas amigas pq me parecía divertido. alguna vez seguía dandome atracones y posteriormente vomitando. el año pasado llegue a pesar 46kg ahora estoy en 48 kg pq con exámenes n puedo hacer tanto ejercicio i tengo más ganas d comer.

    empiezo a ser consciente de que mi problema es q en los momentos d ansiedad y nerviosismo como, como sin control. empiezo con algo sano para no sentirme mal i acabo con rebanadas de pan i nutella. siempre cosas dulces, es decir, todo aquello de lo q siempre me privo. pero la sensación i el pensar q engordare de nuevo.. hace q vuelva a vomitar i aun así, hoy por hoy, después de vomitar me sigo sintiendo gorda i a veces vuelvo a comer sin saber pq, me siento mal i como para sentirme bien pero vuelvo a sentirme mal i es una rueda q nunca consigo parar..

    al encontrar tu blog me he dado cuento que tengo dos problemas. el primero es ser comedora compulsiva i el segundo ser bulimica. estoy desesperada y no se como parar. he sufrido muchísimo hasta ahora. en el colegio sufrí bulling i dos separaciones de mis padres q esta última(hace un año, el peor que estoy pasando respecto a la comida) creo que ha sido la causante de estar como estoy, aunq pensandolo un momento, quien es el culpable sino uno mismo?

    creo que si logro controlar mi primer problema seré capaz de controlar mi segundo. te pido ayuda pq a mi familia no puedo, se que me ayudarían como han hecho en otras ocasiones pero las destrozaría.

    gracias, eres toda una inspiración y motivación para mi.

    • Necesito ayuda. Me veo que cada comentario y cada historia que he leido. Vivo en Zaragoza. ¿Como puedo empezar? Gracias de corazón.

      • Hola Carmen,
        En realidad no somos ningún grupo. No sé si me preguntas por un grupo de comedoras compulsivas o por mis sesiones de coaching. Para esto último manda un mail a hola@yolandacambra.com y te informo de todo. El foro que creé en su día está inactivo, vamos compartiendo por redes sociales como Facebook o Instagram donde encontrarás muchas chicas con el mismo problema. Un fuerte abrazo, Yolanda.

  7. Eres tan, tan, tan guapa como Lizzie Velasquez. Muchos dirán que es una barbaridad lo que te digo, pero si ves los ovarios que tiene esta mujer para enfrentarse a las dificultades de la vida, igual que los tienes tú, mirando de frente, a mí tú me pareces tan heroína como ella, tan bella como la que más. Esto se puede decir de muy poquiiiiiiitas personas. Enhorabuena.

  8. Hola soy Marijo y juro que me identifico desde el comienzo de tu historia,peso 107 y mis dietas duran dias hasta que la mejor exusa llega.Me auto-saboteo y la culpa no me abandona.
    He gastado miles en dietas ,hasta llegue averiguar por la cirugía.Paso hs buscando salidas en la pc y mas de una vez dejo de luchar contra el sobre peso.
    Solo me motivan mis hijos ,no quiero perderme los mejores momentos por mi falta de autoestima,voluntad y constancia,creo que hasta acá llegue me merezco una vida mejor y solo yo puedo hacerlo.

  9. Gracias por crear un blog así, mucha gente no conoce el problema que tenemos, tengo 31 años y desde los 18 tengo problemas alimenticios, espero conseguirlo algún día , estoy harta que la comida sea la dueña de mi vida

  10. Leo esto y me veo reflejada. Justo hoy me acabo de comer una pizza mediana yo sola, pensé que podria dividirla entre almuerzo y cena pero no! me la he comido toda de una sentada. Siento que cada vez el agujero en mi estomago se hace mas y mas grande!!! Antes mis atracones de comida eran puros dulces: galletas, chocolates, etc. ahora he incluido lo salado tambien, puedo pasar todo el día picando pan con queso. Lo peor es que me la paso leyendo informaciones sobre alimentos saludables y sobre lo dañino que es el azucar y lo dañino de las cosas fritas que incluyo en mi alimentación, y entre mas leo estas cosas más ganas me dan de comerlas!!! Es increible!!!!

  11. solo tengo 21 años y llevo lo que recuerdo de vida siendo adicta a la comida, comiendo a escondidas, gastando mucho dinero en atracones planeados, sintiendo que todos me miran en el super y piensan mira esa gorda todo lo que va a comprar. No sé cómo enfrentarme a esto, al menos me anima pensar que ya sé lo que me pasa… pero siento que no puedo contárselo a nadie (de hecho me está costando un gran esfuerzo escribirlo), y me supera, afecta a todo en mi vida, ha habido días que he dicho a mis amigos que no me apetecía salir solo para quedarme en casa y comer como una desesperada, incluso he faltado a clase… Ya no sé qué hacer, no se qué camino debo seguir, he encontrado un buen apoyo en tus vídeos y tu página, así que muchas gracias por atreverte, por ser capaz de ayudar.

  12. Uff no sabes que alivio saber que hay gente como uno……. uno llega a pensar que está perdiendo la razón….. de verdad…..

    Gracias por este blog…. comenzare a seguirlo por aquí y todos los lados…. estoy buscando formas de mejorar esta condición, he tratado de ir a psicólogos etc, pero la situación en Venezuela no es fácil ni económica ni social ni nada, la medicina es un lujo…….

    Saludos…

  13. Cuando era adolescente sí que me escondía para comer mis bandejas de bollería, ahora ya en casa no me escondo. Pero cuando estoy con gente deben de pensar como es que estoy gorda si casi no como!! Si estamos de comida de amigos o con la familia enseguida digo que no tengo hambre, claro que cuando salimos de allí es tanta la hambre que tengo… menos mal que en casa con mi madre y mi marido no me escondo, pero tengo un bebe que va a hacer 3 meses y no quiero que crezca viéndome comer como estoy haciendo

  14. La verdad es que ser comedor compulsivo es un problema que debemos afrontar y terminar cuanto antes, lo malo es cuando tu alrededor no te ayuda.
    Donde yo vivo somos muchas personas, les veo todo el dia comiendo frituras, bocadillos grasientos, bolleria….etc. Encima sabiendo que quieres adelgazar te dicen ¿quieres? por no hablar del tipico comentario de ”Pero si estas muy bien,,,,,aceptate y disfruta” claro, como ellas no llegan a mas de 56kg y todo les queda fenomenal..que facil es!
    Hace tiempo fui a comprarme ropa, en ninguna tienda de las que iba antes habia ni una sola prenda de mi talla, cuando eso ocurrio pesaba casi 100kg, ahora voy por los 93.8kg, (no he bajado casi nada pero al menos voy progresando) sali del centro comercial con lagrimas en los ojos y jurando que algun dia volveria y me compraria todo lo que me diera la gana, ese es uno de mi objetivos.
    He optado por varias dietas, y en ninguna consigo aguantar una semana sin que me den mareos y terminar tirada en la cama sin tener fuerzas para nada. Asi que ahora estoy haciendo una por mi cuenta, como bien , sano, solo elimine las frituras las grasas la bolleria y el refresco, como cosas hervidas o a la plancha , pero no me quedo con hambre , como hasta sentirme saciada, eso si , solo como en mis comidas , cada 3 horas, cinco veces al dia , el desayuno a las 7 de la mañana , y la cena acaba a las 19.00 , porke otro mal habito que tenia era irme con un plato de patatas fritas y huevos recien comidos a la cama, estoy haciendo media hora de deporte diaria y pienso que conforme vaya adelgazando y mi estomago acostumbrandose a las cinco comidas diarias sin picoteos ira disminuyendo el hambre y la cantidad de comida que como, pues como ya dije me es imposible comerme un plato de postre de arroz hervido o de verduras para almorzar sin tener mareos despues…suerte a todos, y mucho animo en vuestros objetivos

  15. Hola Yolanda: primeramente quiero darte las graciassssssssss!!!!!! Porque recién hoy a los 45 años puedo darle nombre a mi problema soy una comedora compulsiva, gracias a tí ,que has tenido el valor para poder comentar aquello que nos estaba sucediendo y que muchos de nosotros no entendíamos. Hoy , como dices tú no por casualidad sino por causalidad estaba buscando vestidos talla xl ( mido 1,60 peso 79 Kg.) y buscando encontré tus videos en youtube y no pude parar de verlos , porque era como si fueras mi espejo , desde los vacios emocionales, la superwoman etc,..y es más mi marido que vio llorar se puso al lado mío y también te lo agradece porque es un tema que comparto desde siempre con él y no encontrabamos una respuesta a mi problema.
    Me gustaría saber como puedo comunicarme contigo y con un foro.

  16. Hola Yolanda! hace unos mese que descubrí tu blog y la verdad es que me siento super identificada. Hace un año y medio tuve una ruptura sentimental bastante traumática y desde entonces he engordado unos 25 kg. Es una pasada. He tenido que volver a casa de mis padres y el hecho de quedarme sola a nivel de pareja y de estar en el abismo laboral me ha desequilibrado mucho emocionalmente. Soy una persona super exigente y me cuesta afrontar los fracasos. El problema es que he ido durante muchos años a psicólogo y psiquiatra y creo que la terapia no funciona como debería. ¿Qué me aconsejas?

    • Hola Maria, yo soy muy partidaria de la.psicoterapia. Desde luego, si alguien puede ayudarnos es un psicologo, pero uno bueno, con el que conectes y te ayude a avanzar, quiza puedas encontrar uno especializado en trastornos alimenticios. Es muy importante conectar con el terapeuta.
      Te mando un abrazo enorme y mucho animo.

  17. Hola Yolanda,
    Hoy he descubierto tu blog y yo tambien me he sentido muy identificada contigo.
    Queria decirte que yo no sabia que existia este transtorno y aunque yo se que mis problemas con la comida son de autoconsuelo o de dañarte porque te odias a ti misma, no sabia que eso tenia un nombre.

    Yo tengo una edad parecida a la tuya, y heridas del pasado que curar. A pesar de que mi presente es mejor del que hubiera soñado yo tambien soy muy insegura y me bloqueo y pierdo el control de mi misma.

    En mi caso creo que mi madre tiene este transtorno y yo lo he aprendido de ella. Gestiono las emociones fatal… y tengo que cambiarlo.
    Eres muy valiente por crear este blog.

    Un abrazo

  18. Hola!!!!
    Creo que me sucede lo mismo que a todos los que te han escrito,que no sabemos explicar que nos pasa con la ansiedad por comer sin hambre, y lo miserables que nos sentimos antes, durante y despues de hacerlo.
    Como afecta nuestras relaciones interpersonales, pues en me comporto como una niña engreida cuando no se hace lo que yo quiero exploto, ofendo a quien segun yo ha ido en contra mia ( mi capricho, estado de animo) y me agredo comiendo, y me detesto cuando me miro al espejo.
    Quiero que me digas si este transtorno esta dentro de las enfermedades psiquiatricas o como puedo hacer para que sea diagnosticado dentro de mi historia clinica, tengo temor de ir al psiquiatra, no por el que diran, sino porque lo unico que hacen es darte pastillas “para calmarte la ansiedad”.
    Quiero ser feliz, es lo unico que quiero, disfrutar de todo lo bueno que tengo y no puedo apreciar por esto que tanto me domina, comer ….sentirme terrible y seguir comiendo.
    Gracias por abrir este espacio.
    Dios te bendiga.

    • Hola Evyta, si que es un trastorno psiquiátrico que se diagnostica, viene recogido desde mayo del 2014 en el manual de psiquiatría americano DSM-5. Te aconsejo que pidas que te deriven a la unidad de trastornos alimentarios de tu zona. Allí un equipo multidisciplinar (psicóloga, psiquiatra y dietista) podrán ayudarte. Un beso y ánimo que no estas sola

  19. Hola soy Roxana de México… e vivido desde mi infancia con episodios compulsivos de atracones dolorosos, ahora a mis casi 42 años continúo con ellos ahora mismo y de forma demasiado intensa no hay otra cosa en mi cabeza más que ideas de que voy a comer y donde me voy a ocultar para hacerlo, en dos meses e subido casi 10 kilos y no puedo parar, intente ayer platicar con mi pareja de lo que me ocurre y me dijo que parece ser que estoy buscando información para lastimarme y victimizarme, simplemente no entendió y no lo juzgo por ello, pero dice amarme más que a nadie ni nada en el mundo y creí que lo haría, necesito hablarlo con alguien, pero se que no lo entenderán, mis padres están muy agobiados por las enfermedades de mis otras hermanas que me mortifica añadirles la mía.. ahorita mismo en la plata baja una hermana se queja con ellos de todo lo que le acontece… no se a quien acudir, me siento muy enojada conmigo misma y con una culpa enorme como con una estaca clavada en el pecho… hoy por la mañana mientras esperaba a mi hija en el catecismo en el carro me tome un capuchino con 4 panes dulces, cuando en casa ya había tomado mis alimentos junto con mi hija…

  20. Hola de nuevo…¡¡¡ mil gracias por contestar y cierto a empezar a trabajar¡¡ e decidido tomar las riendas de mi vida y dejar de sufrir por el peso… me e documentado y el día de hoy empece un reto extremo la dieta cetogénica, lamentablemente en mi ciudad no conozco de un especialista que la lleve y mis posibilidades económicas me impiden llevarla con los batidos proteinicos… la iniciaré de acuerdo a una pág. de internet que encontré: http://laguiadelasvitaminas.com y me encuentro entusiasmada, espero seguir reportando lo bien que me vaya… lindo Domingo¡¡¡

  21. Por favor mucho cuidado con las dietas ricas en proteinas. Podeis acabar con problemas en higado y riñon. Las cetonas son muy tóxicas, con esta dieta se quedan en la sangre porque nuestro cuerpo no es capaz de eliminarlas. Necesitais aprender a comer más sano y bajar la ansiedad con actividades q os hagan sentir bien, como salir al campo, correr, yoga, bailar, coser, dibujar…cada uno q busque su actividad. La danza oriental es muy femenina y hace sentir muy bien a la mujer, t hace superar complejos además. Buscar información y vídeos sobre batidos verdes y recetas crudiveganas. Ánimo!!

  22. Hola!!!
    Mil gracias por tu blog, pensaba que estaba sola pero veo que no es así, mi problema son los atracones principalmente nocturnos, me levanto entre cuatro y cinco veces a comer, (no evitando que por el día pague mis frustraciones con la comida) y lo duro que es oir: tienes que controlarte, eres una glotona y un largo etcetera… y sentir que no puedes evitarlo.
    Disimular comiendo poco en las reuniones….para parecer “normal”
    Pues debo darte las gracias, porque desde que vi tu blog, tus videos y que no estaba sola, me he animado a retomar la dieta, esta vez es la dieta de los puntos la que seguire, espero tener fuerza de voluntad, de momento he logrado reducir los atracones, solo me levanto una vez por la noche (y aspiro a dormir algún día toda la noche del tirón).
    Haber logrado poner nombre a lo que tengo es toda una liberación… y la frase de que somos responsables de nuestra recuperación, se ha grabado a fuego en mi mente.
    Me has dado el impulso que me hacía falta para luchar.
    De nuevo gracias, un abrazo.

    • Hola Inés, tu caso es un claro “síndrome del comedor nocturno” tienes info en Google. Superar nuestros problemas con la comida no pasan solo por hacer dieta, de hecho, es lo último que deberíamos hacer ya que nos crea más ansiedad y sensación de fracaso. Primero mejor ver por qué comemos de este modo y solucionarlo. Mucho ánimo que se puede. Un abrazo

  23. gracias yolanda, por compartir esas cosas de tu vida…
    siempre he sido muy delgada, pero en los últimos años, me he dado cuenta de que tengo momentos en los que soy comedora compulsiva…aquello de que “cuando la comida sustituye al amor…” en mí es una verdad como una catedral…
    a veces, como con toda normalidad, si bien, me doy cuenta de que me gusta comer sola… (vivo sola)
    porque cuando me encuentro con personas para comer, tengo prisa , me enervo y necesito comer mucho y deprisa…

    • Hola Mercedes, Un error común es creer que el peso es indicativo de padecer, o no, un trastorno de alimentación, cuando tan sólo es uno de los síntomas. Te mando un abrazo muy fuerte, ya ves que se puede dejar de comer de forma emocional.

  24. Gracias Yolanda, mientras te leía, hacía una revisión de mis conductas y coincidimos en todo, a mi me ha costado mucho trabajo aceptar que soy comedora compulsiva, porque eso sugiere echarme un clavado a mis emociones y problemas no resueltos, ufff, es más fácil decir que la ropa de encogió. Me sirvió de mucho leerte. Mil gracias

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