Etapa 7: Logroño – Nájera

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Hemos despertado a las 6:30 porque queríamos ver amanecer caminando y se nos ha hecho más tarde de lo previsto porque nos hemos parado a desayunar en una cafetería.

La salida de Logroño ha sido muy larga, pero así hemos pasado por el parque de la Gragera y hemos conocido a Marcelino, el peregrino pasante, que es un personaje típico del Camino.

He salido con apósitos en mis dos ampollas de ayer y hoy, en vez de vaselina como ayer, he probado a ponerme Pedi Relax, que también me la habían recomendado para evitar ampollas, pero antes de salir de Logroño ya notaba el escozor de otra.

Cuando hemos parado a media etapa, me he descalzado y me he pinchado las dos ampollas nuevas de hoy y me he puesto todos los apósitos que llevaba, para amortiguar y poder completar la etapa, ya que ahí ya estaba muy apurada y dolorida. Ahí ya he sido consciente de que mucho tendría que mejorar para no tener que abandonar el Camino en Nájera esta vez.

Han sido 29 kms, 8 horas y media caminando a pleno sol, sin sombras, lo que ha hecho que a ambas nos hayan salido petequias en los tobillos del calor (según la enfermera) cosa que no nos había pasado jamás.

Una etapa llana, pero durísima por distancia y más con el dolor de las ampollas. Me he visto literalmente al límite de las fuerzas, en muchos momentos he creído que no podría llegar a Nájera.

Sonia y nuestra conversación sobre empotradores y las risas que hemos echado, ha conseguido que el ánimo haya aguantado hasta el final. Hoy no tengo la típica foto de llegada a Nájera porque no hay ningún cartel en su entrada.

Finalmente, no nos alojamos en el albergue que se ve en el video, ya que está completo. Hemos ido a uno que está relativamente cerca, el propietario es sumamente desagradable, nos ha pedido toda la documentación y se ha empeñado en explicarnos datos totalmente irrelevantes sobre el albergue, a pesar de expresarle que yo sentía tanto dolor y estaba tan cansada que sentía que iba a desmayarme. Finalmente, nos hemos duchado, hemos comido y hemos ido a urgencias, donde me han curado mis cuatro ampollas y me han encontrado dos más que no me había visto. Como explico en el vídeo, la enfermera me aconseja poner dos pares de calcetines, el de dentro (que sea tipo media de ejecutivo) con las costuras hacia afuera y el de encima, normal.

Para llegar hasta el centro de salud he tenido que caminar con bastón y, aún así, mucho dolor. Aún después de curarme y almohadillarme las ampollas, el dolor era tan fuerte que ya había decidido volver a Zaragoza y retomarlo más adelante y en mejores condiciones.

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